Mejora tu OEE: Claves para calcular la calidad
Como ya vimos en los artículos Mejora tu OEE: Claves para calcular la disponibilidad y Mejora tu OEE: Claves para calcular el rendimiento, el OEE es un indicador que se calcula en base a 3 KPIs parciales. En este artículo, vamos a exponer las claves para el cálculo del tercero de ellos: la calidad.

¿Qué es la calidad?
La calidad determina si los productos fabricados son válidos o no en base a unos criterios minuciosamente establecidos, con el objetivo de garantizar la satisfacción del cliente.
Las características que debe cumplir un producto para considerar que cumple con los estándares de calidad varían en función del tipo de producto, del proceso, del sector industrial al que pertenezca, e incluso de la propia política o filosofía de cada empresa. Sin embargo, a la hora de calcular la calidad como KPI dentro del OEE, lo que vamos a medir es el número de productos correctos respecto al total de productos fabricados.

¿Cómo se calcula la calidad?
El cálculo de la calidad es tan sencillo como restar los productos defectuosos al total de los fabricados, dividir el resultado entre el total de productos fabricados y multiplicar por 100 para obtener un porcentaje. O expresado de otra forma: Productos correctos / Productos fabricados * 100.

Hasta aquí todo claro pero, ¿qué ocurre con los productos defectuosos que hemos restado en este cálculo inicial? ¿se desechan directamente, omitiéndolos de más cálculos?
Cuando se trata de productos defectuosos reprocesados, generalmente se considera una reducción en la calidad. La forma en que se contabilizan estos productos defectuosos reprocesados en el cálculo del OEE puede variar según la metodología específica utilizada por cada organización.
Por tanto, la clave para calcular correctamente la fórmula de la calidad está en estos productos defectuosos, o más bien, en qué se va a hacer con ellos. Javier Santos, profesor de la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Navarra, nos lo explica en el siguiente vídeo:
En definitiva, podríamos resumir los consejos de Javier Santos para el cálculo de la calidad en los siguientes puntos clave:
- Los productos retrabajados o reprocesados en la misma máquina podrían tener un ciclo distinto.
- Si se contabilizan los productos correctos o incorrectos finales perderemos el doble paso por la máquina de los retrabajados y su consideración de productos defectuosos iniciales.
- Los productos retrabajados deben considerarse como un segundo tipo de producto, como si se tratara de una referencia distinta (y considerando la posible variación del tiempo ciclo anteriormente mencionado)
- El indicador de calidad debe recoger todos los productos defectuosos retrabajados, independientemente de la cantidad de veces que sea necesario reprocesarlos.
Además, es esencial definir los criterios de aceptación y rechazo para determinar si una unidad de producto cumple con los estándares de calidad. Esto se logra estableciendo umbrales o límites de tolerancia para cada parámetro de calidad relevante.
Por qué es tan importante la calidad en el OEE
La clave para un cálculo preciso de la calidad está en los productos defectuosos y en los reprocesados. Cada organización debe establecer y ser fiel a sus propios estándares de calidad a la hora de fijar sus criterios para el cálculo y las posibles acciones posteriores.
Con la monitorización y análisis de la calidad en tiempo real, las organizaciones pueden fortalecer su ventaja competitiva y lograr mejores resultados en un mercado cada vez más exigente. Esto se debe a que dicha monitorización permite identificar tendencias y patrones para implementar acciones correctivas y/o preventivas con el objetivo de minimizar desperdicios y sobre todo, aumentar la calidad de su producto final.

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